Historia personal: de la curiosidad a la pasión por la tecnología

De un PC clon con 8 MB de RAM en 1998 a ser proveedor de soporte, desarrollo y automatización para empresas grandes. Más de 20 años entendiendo cómo funcionan las cosas y aprendiendo a mejorarlas — con fallos, foros, overclocking, notarías, catamaranes y mucha curiosidad.

Los inicios: curiosidad desbordada

Soy Diego Cuesta. Actualmente tengo 39 años y desde niño fui muy curioso. Desarmaba y armaba cosas, siempre quise entender cómo funcionaban — de forma jocosa mis familiares decían que desarmaba hasta un balín.

En 1998 tuve mi primer contacto con la tecnología cuando mi padre compró un PC clon con AMD 586DX, 8 MB de RAM, disco duro de 500 MB y Windows 95. Un día decidí abrirlo, explorarlo y no pude parar. Sin saberlo, definí el rumbo de mi vida: aprendí MS-DOS, Windows 95 y lo básico de hardware. A los 11 años ya estaba dando clases de informática a quien en ese entonces era mi profesor de biología en la escuela.

Mi primer servicio técnico fue a una vecina del barrio a quien, intentando actualizar Windows 95 a 98, le terminé quemando el disco duro. Pero eso no me detuvo.

Con lo limitado que era acceder a internet en esa época, conocí amigos con quienes aprendí, intercambiamos programas, técnicas e información, y leíamos revistas de informática (como enter.co) en los almacenes de cadena. En el colegio, mis "clases de informática" eran brindar servicio técnico a los equipos de la escuela — que probablemente mi profesor cobraba — mientras mis compañeros recibían clases normales. Allá construí amistades con quienes, de forma accidental, aprendí inglés de manera empírica compartiendo pasiones: informática, tecnología y música.

Primeros pasos en la formación y primeros contratos

Al graduarme de bachiller no tenía idea de qué estudiar, pero sabía que se me daba bien la informática. La primera oportunidad que se presentó fue estudiar electrónica, donde aprendí las bases de electricidad, electrónica básica y digital. Luego entré a Ingeniería de Sistemas en la Universidad de Cartagena, pero no fue lo que esperaba y, en mi inmadurez, deserté.

Me dediqué a brindar servicio técnico a particulares y negocios pequeños. Mi primer contrato formal fue en Elektroas instalando equipos nuevos y brindando garantías a domicilio. Después trabajé en una empresa de construcción llamada Celin Ltda., donde ejecuté un contrato de mantenimiento correctivo y preventivo a la Policía Nacional, en la división de sanidad.

Foros, Android y la comunidad técnica

Me uní a foros como Laneros.com, noticias3d.com y xda.com, donde hice amistades y alianzas estratégicas que aún mantengo. Adquirí conocimiento profundo sobre Android y me obsesioné con aplicar root, custom ROMs y exprimir cualquier terminal Android.

Terminal Android arrancando en modo root con CF-Auto-Root — etapa de custom ROMs y modding
Una de tantas terminales pasando por el proceso de root. XDA fue mi escuela.

Nace una segunda pasión: la música

En esa misma época compré mi primera controladora DJ: la Behringer BCD 3000. Con ella arrancó una pasión paralela que años después también se convertiría en trabajo.

Controladora DJ Behringer BCD 3000 — primer equipo de mezcla
La Behringer BCD 3000, mi primera controladora. Aquí empezó todo lo musical.

IPTV, hardware y overclocking

Aprendí sobre IPTV: codecs, listas, EPGs, set-top boxes y todo lo que rodea distribuir TV sobre IP. Después me volví entusiasta del hardware y del overclocking, participé en torneos de OC en HWBOT.org y armé equipos con refrigeración líquida personalizada.

IPTV en uso real (HBO, guía de programación) y loop líquido con coolant rojo, etapa HWBOT.org.

Pero ese mundo requiere un gasto monetario que en ese momento no podía sostener acorde a mis prioridades. Aprendí a soltarlo a tiempo — algo que también aplico hoy con la tecnología de los clientes: no toda última generación tiene sentido para cada caso.

Retomando los estudios (2010)

En 2010 retomé mis estudios en la Fundación Tecnológica Antonio de Arévalo (hoy Unitecnar). Realicé los ciclos técnico y tecnológico completos, y la Ingeniería de Sistemas — esta última no la pude terminar por falta de recursos.

En Unitecnar profundicé conocimientos empíricos y los enfoqué hacia el ámbito empresarial. Allí hice amistades y contactos; hoy día varios excompañeros y docentes son colegas con los que colaboro.

Techno3 (2013): la escuela de oficio

En 2013 tuve la oportunidad de trabajar en Techno3, una empresa de soporte TI donde tuve libertad creativa y de ejecución. Fue muy divertido: conocí mucha gente y aprendí la dinámica de los distintos negocios según su naturaleza, analizando necesidades de los clientes y fortaleciendo lo que ya tenían.

Diego Cuesta en su escritorio en Techno3, polo gris, librería con carpetas detrás
Escritorio en Techno3 — años de soporte, redes, servidores y CCTV.

En Techno3 lideré un equipo de soporte, instalé radioenlaces, configuré y mantuve servidores, implementé sistemas de respaldo, desarrollé páginas web, automaticé procesos, instalé y configuré redes, e instalé, mantuve y configuré sistemas de CCTV. Aprendí los procesos administrativos y a manejarme con proveedores de servicios e insumos tecnológicos. Completé todos los retos y objetivos que se me presentaron y me di a conocer por la calidad de mi trabajo y conocimiento.

Paralelamente seguía con la música: adquirí mi segunda controladora, la Native Instruments Traktor S4, y empecé a tocar en sets en vivo.

Diego Cuesta tocando como DJ en exteriores de noche con audífonos y la controladora Traktor S4
Set en vivo con la Traktor S4. La música como segundo oficio.

2017: el gran salto a cliente directo

El crecimiento dio fruto. En 2017 uno de los principales clientes de Techno3 — una empresa grande de operaciones marinas y portuarias — decidió contratarme directamente. Me brindó confianza y me abrió sus puertas.

Diego Cuesta sonriendo en su escritorio en sus inicios en operaciones marinas y portuarias
Los primeros años en la operación marina y portuaria.

Hoy día sigo trabajando con ellos, ya no como empleado sino como proveedor de soporte, asesoría, desarrollo de aplicaciones y automatización. Mi ex jefe en Techno3 fue alguien de quien aprendí muchísimo sobre atención al cliente, comunicación asertiva con gerencia y altos cargos, y cómo manejar imprevistos y emergencias que afectan la continuidad del negocio.

Vista del puerto de Cartagena desde el muelle, antena con cúpula hexagonal y barcos al fondo
Operación marina y portuaria de Cartagena — el contexto del cliente principal.

Sectores que han pasado por mis manos

Ese conocimiento y esas habilidades me permitieron firmar contratos con empresas de los sectores notarial, construcción, inmobiliario, ventas, textil, carpintería, industrial, médico, laboratorios, producción de TV y producción musical, entre otros.

El caso de la constructora con ransomware (finales de 2017)

A finales de 2017, un cliente me recomendó con una constructora que había sufrido un ataque de ransomware y perdido el 90% de su información contable. Le realicé una auditoría, identifiqué las causas raíz, elaboré un informe y propuse mejoras e implementación de políticas de seguridad. A la fecha seguimos trabajando juntos.

Las notarías de Cartagena (2018–2020)

En 2018 tuve la oportunidad de diseñar e implementar la red y la sistematización de la Notaría Séptima de Cartagena. Hasta hoy siguen contando con mis servicios.

Estación de trabajo de notaría con dos monitores, uno mostrando interfaz web y otro una terminal
Una de las estaciones tras la sistematización notarial.

La mayoría de notarías en Cartagena trabajan con un software basado en MySQL cuyo desarrollador ya no brinda soporte. Apliqué ingeniería inversa y pude comprender su funcionamiento, lo que me permitió brindar servicios de forma temporal a la Notaría 2da, 3ra y 1ra. Eso derivó en 2020 en un contrato de servicio con la Notaría 2da, donde me gané su confianza y me permitieron optimizar su sistema y desarrollar una aplicación para automatizar la creación de minutas a partir de un reglamento de propiedad horizontal.

En esa etapa también adquirí mi tercera controladora DJ, la Pioneer DDJ-RB, manteniendo viva la otra pasión.

Controladora DJ Pioneer DDJ-RB sobre su empaque con logo Rekordbox
La DDJ-RB, tercera controladora — Pioneer y Rekordbox.

2025: nuevos rumbos

En 2025 me propuse cambios: decidí disponer de mi tiempo al 100%. Firmé contrato con la multinacional Avaso Technology, brindando servicios de apoyo al Aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena.

También decidí comenzar a ofrecer mis servicios como DJ de forma profesional: adquirí mi controladora actual, la Pioneer DDJ-FLX 4, compré todo lo necesario — cabinas Beta3 VX15A de 15" — y comencé a tocar en catamaranes, frente al mar, en el mar y en la bahía de Cartagena. Amé esa experiencia.

Set en exteriores con sombrero (DJ profesional 2025) y catamarán al atardecer en la bahía de Cartagena — escenario favorito.

Por eso, quienes visitan esta página web verán que hay una sección DJ donde ofrezco esos servicios. No es un hobby suelto: es trabajo profesional con equipos serios y experiencia de tarima.

Filosofía: saber lo básico y necesario de muchas cosas

Soy una persona que no lo sabe todo, pero que conoce lo básico y necesario de muchas cosas. Aplicando la lógica y sabiendo qué y cómo investigar, me mantengo en crecimiento constante.

Todos los días me actualizo sobre lanzamientos de software y tecnología, el contexto mundial y cómo mejorar mi conocimiento o servicio. Realizo cursos y certificaciones, mejoro mi inglés — al punto de que mi trabajo se volvió, de forma sana y saludable, mi estilo de vida. También saco tiempo para actualizarme con la música, practicar técnica y mejorar como DJ.

Mi filosofía de trabajo

Generalista profundo en lo que importa. No persigo cada moda, pero cuando algo del cliente requiere ir a fondo — un ransomware, una red caída, un software sin soporte, una integración rara — voy a fondo. La curiosidad que me llevó a abrir aquel 586DX en 1998 sigue intacta.

Lo que más me importa

Amo mi trabajo. Y más allá de la retribución económica por mis honorarios, lo que más me llena a nivel personal y profesional — y es también mi carta de presentación — es la satisfacción y el agradecimiento de mis clientes.

Si eres mi cliente y estás leyendo esto, debes sentirte identificado. Y si aún no lo eres, te invito a no desaprovechar la oportunidad de contratar mis servicios.

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